Monumentos de papel

Si se hicieran los monumentos de papel, nos daría la sensación de poco sólidos y fácilmente destructibles, verdad?.
Pongamos que es un oximorón, y que lo aplicamos a esas maravillas que se llenan de polvo en nuestras baldas, que de vez en cuando calzan una  mesa coja, o que se nos olvida sacar de las cajas de cartón de una mudanza… (que pereza por Dios, ya lo haré mañana).
Esas maravillas llamadas libros.
Leyendo el dominical XLSemanal, me encontré como siempre, (y casi siempre es lo primero que leo un domingo), con la columna de Pérez-Reverte.  No me considero mitómano, pero reconozco que tengo debilidades por personas que poseen genialidad en ámbitos culturales, sociales, tecnógicos, científicos…y este personaje es una de ellas.
La columna de este domingo se titula “Ese monumento de papel”, (y por favor no consideréis plágio el título de este miniblog…).
En resumen trata de las grandes obras maestras de la literatura y que aunque no estemos de acuerdo con su contenido, son escalones imprescindibles de la escalera que sube en dirección a la educación, respeto y conocimiento de la cultura…(allá donde te encuentres).
Os copio pego un trozo, no tiene desperdicio:

“…Nadie que busque lucidez e inteligencia, que quiera interpretar el mundo donde vive y morirá, puede pasar por alto la lectura, al menos una vez en la vida, del libro más famoso e influyente -para lo bueno y lo malo- de todos los tiempos. El Antiguo y el Nuevo Testamento, para unos historia sacra y revelación divina, y para otros llave maestra de cultura e ilustración, son imprescindibles para comprender cómo llegamos aquí, lo que fuimos y lo que somos. Compadezco a quien no tenga un Quijote y una Biblia en casa, aunque sólo sea para decorar un mueble y leer cuatro líneas de vez en cuando. Y quien sí sea lector, que calcule. Sólo la Biblia, releída una y otra vez, bastaría para colmar una vida entera. Y ojo. Insisto en que no se trata de religión, sino de cultura. La de verdad; no esa papilla desnatada, presuntamente educativa, impuesta por quienes legislan desde su cateta mediocridad. Oponer prejuicios a la Biblia es como oponerlos a una catedral: no hace falta creer en Dios para visitarla y admirar su belleza. Para sentir lo majestuoso de la memoria que atesoran sus viejas piedras…”
 
Pues sí…se me había olvidado decirlo…habla de todas las obras maestras, pero centrándose en la Biblia
 
Desde luego, cada uno es muy libre de extraer una reflexión después de la lectura de este artículo y sinceramente espero y deseo que sean  variopintas y contrarias a más no poder.
Porque realmente hay está el poder de la cultura, del libre pensamiento, y de la libertad de expresión.
 
Yo confieso…que no he leído la Biblia, al menos entera, ni una sola vez.
Yo reflexiono…que aunque mi educación es católica practicante, ahora practico mucho más el no practicarla, rayando incluso en las fronteras del ateísmo…(gracias a la fé de mis progenitores, todo hay que decirlo).
Y concluyo que el autor de “El capitán Alatriste” dice una gran verdad. No es necesario creer en Dios para visitar una catedral y admirar su belleza.


Seamos serios, bajémonos los pantalones y admitamos que nuestro propio desconocimiento nos hace rechazar a personas, creencias, culturas, religiones.
Seguimos pensando que la mezcolanza de ideologías es perjudicial para nuestra vida, cuando en verdad está demostrada que las culturas basadas en mestizajes de otras son las más tolerantes y avanzadas en practicamente todos los sentidos.


Para poder conocer al enémigo, primero hay que saber quién es. Hay muchas formas de conocer. Leer, hablar, twittear (redes sociales en general…jeje), música, películas, deportes…
Piquemos un poco de todo y hasta es posible que nos sintamos mejor.


En resumen:
No es necesario ir a misa para poder leer la Biblia…
No es necesario ser del BarÇa para que te impresione verles jugar…
Lo que si es necesario es que abramos nuestras mentes a otras ideas…aunque no las compartamos…
Y si puede ser viendo un buen partido de futbol, con una cañita al lado y la Biblia encima del periódico deportivo mejor…


#Hedicho.

 


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Un pensamiento en “Monumentos de papel

  1. Chapó Crack, por el post. Coincidimos en muchos temas vitales, y la columna del Sr. Reverte tenía que ser una de ellas, naturalmente.

    En concreto, me has desvelado esas palabras que aún no había leido, y me ha hecho gracia, que algo parecido dije en el Twitter, ya hace meses ( ya te pasaré el link : ) ).

    Muy de acuerdo con Reverte, lo dice un ex-alumno de colegio de curas, que ha vuelto 7/8 veces a misa desde entonces ( ya van más de dos décadas ). Y a esos dos libros, añadiría, en estos tiempos, Momo de M. Ende. #HeDicho

    Saludos Elite !!!!

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