Con solo vuelta y media

Siempre he estado de acuerdo con la expresión “quién tiene un amigo, tiene un tesoro”. Pero hay ocasiones en que sería capaz de vender dicho tesoro por medio céntimo de euro con tal de no entrar en discusiones…sobre todo en discusiones tontas que nunca llevan a ninguna parte…también se me ha ocurrido métodos más drásticos como la cicuta, estrangulación, sicarios colombianos…pero recuerdo el cariño que se les tiene a los buenos amigos y aguanto como un jabato la tentación de llevar a cabo dichos pensamientos.

Pienso: “cada uno es como es y que vivan las diferencias entre las personas”

Hoy mismo he entrado en el maravilloso mundo de las discusiones sin motivos, esas que cada parte implicada cree tener la razón absoluta y desembocan en un “vete a la mierda por favor”.

Resumo brevemente el motivo de la discusión:

Aparato eléctrico falla en el restaurante de mi amigo. Como buen manitas que es, intenta arreglarlo el mismo, dándose cuenta que sus esfuerzos son totalmente infructuosos. Al cabo de varias horas, varias maldiciones en la madre del inventor del aparato y de percatarse que necesita ponerlo en marcha para abrir el restaurante, decide llamar a un servicio técnico de urgencia. El técnico llega, revisa, piensa dos minutos y finalmente cambia el cable de alimentación del aparato. Reparación realizada. Al pasar la factura, mi amigo vuelve a maldecir en arameo cuando ve la cuantía, 60% mano de obra, 39% concepto salida urgente y 1% material. Pero paga religiosamente. De buen embrollo le ha sacado. Pero como conociéndole era de esperar, cuando nos hemos encontrado vuelve a maldecir al inventor del aparato, al técnico que le ha sacado del apuro por cobrarle un pastón por cinco minutos de trabajo y por supuesto y como no, al amigo que tiene mas cerca, (autor de este post), que da la casualidad, también es técnico. Le replico que en ocasiones es un error valorar una actividad por el tiempo que lleva el realizarla. Mi amigo me mira como si fuera la mayor plaga que ha sufrido la humanidad y vuelve a repetir que si  hubiera sabido que simplemente era ese cable…Sonrío…Recuerdo una historia de un ingeniero que en su día fue una  de las presentaciones más populares que circulo por internet e intento explicarsela con mis palabras. Aquí la transcribo tal como la conservo en la presentación.

Un ingeniero fue llamado a arreglar una computadora muy grande y extremadamente compleja… una computadora que valía 12 millones de dólares.

Sentado frente a la pantalla, oprimió unas cuantas teclas, asintió con la cabeza, murmuró algo para sí mismo y apagó el aparato. Procedió a sacar un pequeño destornillador de su bolsillo y dio vuelta y media a un minúsculo tornillo. Entonces encendió de nuevo la computadora y comprobó que estaba trabajando perfectamente.

El presidente de la compañía se mostró encantado y se ofreció a pagar la cuenta en el acto.

– ¿Cuánto le debo? -preguntó.
– Son mil dólares, si me hace el favor.
– ¿Mil dólares? ¿Mil dólares por unos momentos de trabajo? ¿Mil dólares por apretar un simple tornillito? ¡Ya sé que mi computadora cuesta 12 millones de dólares, pero mil dólares es una cantidad disparatada! La pagaré sólo si me manda una factura perfectamente detallada que lo justifique.

El ingeniero asintió con la cabeza y se fue. A la mañana siguiente, el presidente recibió la factura, la leyó con cuidado, sacudió la cabeza y procedió a pagarla en el acto, sin chistar. La factura decía:

Servicios prestados:
Apretar un tornillo:…………. 1 dólar
Saber qué tornillo apretar: 999 dólares
Total:………………………… 1.000 dólares”

Moraleja: “La próxima vez que aprietes un tornillo o te aprieten un tornillo ,no infravalores tu propio trabajo ni lo hagas con el de los demás”.

La cara de mi amigo al terminar mi pequeña historia, que yo había relatado con un  tono serio y palabras un poco rebuscadas para tocar la moral, pasó por varias fases…incredulidad (pero que me estás contando)…asimilación (hombre, algo de razón ya tienes ya)…y por fin, admisión (venga no te mosquees, si total la cosa no iba contigo).

Claro que la cosa no iba conmigo…pero por supuesto que en muchas ocasiones vivo situaciones muy parecidas, sobre todo “porque por suerte o por desgracia”, mi profesión en este momento es técnico informático, esa persona tan apreciada que aparece cuando ya el ctrl+alt+supr no funciona…esa persona que tiene que oir muchas veces: “pero si los infomáticos lo que hacéis es arreglar una cosa y estropear diez…”, esa persona que solamente intenta realizar un buen trabajo y poder llenar la cazuela de alubias y algo de tocino para darle sabor. Leyendo la breve pero significativa historia del ingeniero y sufriendo una y otra vez los comentarios de clientes pedantes y sabelotodos, (y no estoy generalizando), cada vez aprecio más a todos los profesionales que realizan un buen trabajo, preparándose con formación y experiencia para poder satisfacer las necesidades del cliente, e intento no poner el grito en el cielo cuando me pasan la minuta. Ellos también tienen que llenar la cazuela de alubias.

Pero tomémoslo con humor, y resolvamos los temas como mi amigo y yo, que acabamos reconociendo que lo único productivo y racional de toda la estúpida discusión, fue la rondita de cañas que nos tomamos. No hay como hacer el deporte de barra fija bien acompañado…y en algunas circunstancias, como en estos parlamentos de tira y afloja, os aseguro que incluso agota más que unos cuantos largos en la piscina.

De todas formas, en muchas ocasiones acabo con una sola idea en el cerebro. He realizado una radiografia de mi neurona para que veais por donde voy:

No sé si podré hablar con Dios, porque seguro que con todos los infomáticos que nos iríamos al monte, el pobre habrá pedido una excedencia por estrés en el trabajo.

En resumiendo:

Un buen amigo es un tesoro, pero también te puede sacar de tus casillas. Y sobre todo, valoremos todos las actividades laborables y hagámoslo en su justa medida…cada uno tiene bastante con lo suyo y generalmente es mejor que el zapatero se dedique a sus zapatos….

#Hedicho


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5 pensamientos en “Con solo vuelta y media

  1. Y te quieres ir al monte a comer castañas y a hablar con Dios…? Lo de las castañas pase…
    Es verdad que valorar el trabajo de los demás está en desuso, o es que quizá no se ha hecho nunca. Pocas veces se habla del stress del camarero por soportar griteríos, prisas, malas palabras Etc. durante toda su jornada laboral. O del de las dependientas y dependientes a l@s que todo el mundo se siente en el derecho de gritar echándole la culpa de todo lo que hace mal la empresa mientras a ell@s esa empresa les prohibe sentarse durante toda su jornada laboral.
    Me ha gustado mucho cómo planteas un tema tan tan importante como la amistad y la intransigencia. Parece que lo haces en broma y eso le quita mucho hierro.

    • Kaixo Amaia!
      Siempre encantado de tus visitas y comentarios.
      Hace poco estuve con un amigo católico practicante que estuvo en las JMJ en Madrid y estuvimos hablando de ciertos temas…su objetivo era llevarme otra vez al redil…pero casi prefiero comer unas castañas y punto pelota verdad?.
      Es una cuestión muy importante que valoremos correctamente las situaciones personales y laborables de cada persona…nadie es mejor que nadie ni peor que nadie, simplemente es una cuestión de saber estar y admitir que tenemos necesidad del prójimo para cualquier tema cotidiano…y eso hay que valorarlo en su justa medida.
      He intentado quitar hierro, pero son situaciones bastante incómodas…generalmente gana la amistad, pero el fantasma de la intransigencia y la intolerancia campa como Pedro por su casa en algunas ocasiones.
      El vive y deja vivir es una frase muy bonita, que por desgracia se aplica muy poco.
      Muxu!

  2. Tienes más razón que un santo. La tendencia a minusvalorarlo que no conocemos es una lacra. Debemos aprender a valorar el esfuerzo que ha llevado a una persona a saber que debe apretar ese tornillo, y no otro. Y que es e tornillo y no el enchufe. Todos en alguna ocasión hemos enstado en un lado o en el otro. Y si cuando estamos en el lado del cliente nos acordáramos de lo que nos molesta que duden de nosotros cuando somos proveedores tal vez nos fuera mejor. Gran post y gracias por compartirlo. Un saludo.

    • Gracias a ti Miguel por el comentario.
      Acertaste de pleno cuando hablas de estar en las 2 situaciones.
      Generalmente todo se reduce a la sencilla expresión “trata a los demás con el respeto que te gustaría recibir”.
      Aunque por lo visto las cosas más sencillas son las más complicadas de llevar a cabo.
      Que le vamos a hacer…el ser humano es un animal enrevesado por naturaleza.
      Un saludo!.

  3. Pingback: Caretos tecnologicos | Sobrados Motivos

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