Los mundos de Yupi

Hoy han pasado cinco años desde que Yupi nos dejó.

Os aseguro que ha sido una de las situaciones de mi vida en la que más he sufrido.

Ocurrió hace cinco años. Alrededor de las dos de la tarde recibo una llamada de casa de mis padres. Yupi está muy mal. Lleva todo el día gritando como un loco. Se ve que le duele mucho porque no deja que lo toquemos. Qué hacemos?…

Transcurrió una hora y estábamos ya en la clínica. Nos dijeron que no se podía hacer nada. Lo mejor era suministrale una inyección para que dejara de sufrir. Decisión muy, muy difícil, pero la mirada de Yupi llena de sufrimiento me convenció que era lo único compasivo que podíamos hacer por él.

Nos devolvieron su cuerpo en una cajita de cartón. Mi madre no quería ni incinerarlo, ni tirarlo a la basura…Por la noche, con una linterna y una pequeña azada enterramos a Yupi en el jardín público enfrente de casa, bajo unos árboles, poniendo una piedra a modo de lápida y para evitar que los perros que pasean por allí lo desenterraran. Hoy en día se puede ver unos pequeños arbustos encima de la tumba de Yupi.

Yupi cuidando de sus dominios

Yupi era nuestro gato. Un gato doméstico. De los que se dicen asilvestrados.

Y tiene una gran historia.

Nació hace unos 26 años aproximadamente en la provincia de Zamora…pues si…murió con 21 añitos, mes arriba, mes abajo…a la ama le dijeron cuando lo trajo del pueblo ke llevaba como unos meses rondando la casa de la abuela y el veterinario nos confirmó aproximadamente esa edad.

Vino flaquito y con la oreja izquierda despellejada, porque el bruto bestia de mi tio Antonio “El manco”, lo levantó en el aire sujetándolo por dicho apéndice para meterlo en un saco y entregárselo a la ama. El pobre venía con más miedo que vergüenza. Enseguida mi padre puso el grito en el cielo. Hala, otro animal más en casa. Y eso que sólo teníamos dos canarios. Eso me hizo pensar que el tercer animal era yo. Mi hermana, que tiene un don especial con los animales, (y con los niños y con las personas mayores), se paso casi una semana tirada en el suelo del pasillo, susurrando palabras cariñosas al gatito, que se había atrincherado bajo un comodín. Al final, tal estrategia dió resultado. Y empezó la extraordinaria convivencia con Yupi. Poco a poco se hizo el dueño de la casa. Todos estábamos pendientes de él. Y él siempre estaba pendiente de nosotros…bueno, al menos cuando su majestad gatuna tenía la bondad de brindarnos con sus ronroneos, arrumacos, maullidos, juegos, persecuciones…Empezó a cuidar de toda la familia. Cuando alguno de nosotros se ponía enfermo, guardaba cama con el convaleciente…cosa que en el atardecer de su vida era algo incomodo. Tener encima de los pies ocho kilos de gato puede resultar algo pesado. Digo en la atardecer, porque sobre los quince años empezó su deambular por la clínica veterinaria. Primero fue una infección en la mandibula. La operación obligó  a extraerle varios dientes, bastante imprescindibles para un animal. La dieta se transformó en mitad blanda, mitad déjame intentar morder todo lo que me gusta…hasta los langostinos se trincaba. Casi seguido fue la amputación de la oreja desgarrada. Como era un gato casi albino y le encantaba tomar el sol en el balcón, vino un cáncer de piel a realizar su visita de rigor inoportuna, fuera oreja e intentar que no tome el sol todo el día…pero intenta evitar a un gato que anda con sigilo entre tus piernas que no se ponga al sol mientras duerme en su cesta, en la silla, en la cama, encima de un sofa…siempre buscando la luz del sol, siempre buscando el calor. Por último y lo más grave de todo, el maldito cáncer de estómago…no hay operación posible, no hay tratamiento…solo hay que esperar el momento fatídico.

Ese momento llegó un día como hoy hace 5 años. 

Ese día fue uno de los más tristes de toda mi vida. Duele mucho perder un ser querido y os aseguro que este gato lo era. Se había convertido en miembro de nuestra familia. Parecía conocernos mejor que nosotros mismos. Incluso en ocasiones os prometo que su retahíla de maullidos equivalía a una bronca padre…gran gato!

Esperemos que sea verdad que los gatos tienen siete vidas…porque Yupi se merece como el que más vivirlas plenamente.

Imagen de previsualización de YouTube

Te echamos de menos Yupi…ojala pudieras vivir tus otras seis vidas con nosotros.


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5 pensamientos en “Los mundos de Yupi

  1. Pingback: Bitacoras.com

  2. Kaixo!

    Que majo Yupi! Me ha caído bien y no he podido evitar acordarme de Pikolin el gato de mi abuela que vivió 21 añazos… teniendo en cuenta que llego a casa de mi abuela cuando yo tenia 3 añitos digamos que crecimos juntos y con nuestras rivalidades, vamos que hasta que yo crecí le hacia autenticas diabluras al pobre gato, con lo que no me tenia demasiado cariño… jeje! aunque me imagino que gracias a Pikolin hoy me encantan los gatos.

    Muxu handi

    • Kaixo mitxoleta!
      A pesar de que les hagamos diabluras, ellos también hacen de las suyas…realmente creo que son los animales domésticos que más se parecen en cuestión de carácter al ser humano…inteligentes, irascibles, cariñosos, interesados…
      Es una gozada poder convivir.
      Muxu haundi!

  3. Que guapo!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!! Y cuanto te entiendo mi gato Lui se marchó hace 4 años con 14 años todo un record para su raza y es ahora el momento en el que todavía miro su cojín y me saltan las lágrimas, eso sí me dejó dos niñas de su vejez Nalita y Misha gemelas que nacieron de la misma bolsa, que son el gozo de mi casa. Esta raza suele tener un máximo de tres gatitos y tengo la suerte de contar con estas dos joyitas.

    Se quieren tanto!! y después se echan a faltar más aún verdad?? si lo quieres conocer tengo un canal en Youtube que se llama Catlisebe y allí podrás conocerlos si te apetece. Un besazo Yupi allá en donde estés!!!

    Y otro para tí Kepasa, feliz fin de semana!!

  4. Gracias Lisebe!
    Tú mejor que nadie entenderás entonces la importancia de esta entrada para mí.
    Me apunto el canal para hacer una visita.
    El cariño que se les coge solo es comparable a la añoranza que se siente cuando no están…cada uno además es insustituible.
    Besos y feliz fin de semana para tí también!

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