1 de 8 millones

Eran las once y media de la noche del jueves santo.

23:30 si programas los relojes con la opción 24h.

Nos encontrábamos en la célebre semana santa jerezana.

El tiempo estaba respetando. Eso solamente quería decir que la lluvia había hecho acto de presencia simbólico, aunque el frío invernal venía a sustituir las templadas temperaturas propias de estas fechas de abril en tierras extremeñas.

Torre de San Miguel

Aposentamos nuestras espaldas contra las puertas de cristal del único cine del pueblo, otrora sitio de esparcimiento durante los fines de semana, en la actualidad cerrado a cal y canto por … Sigue nadando...